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Origen e historia del papel

Qué duda cabe que el papel juega un papel fundamental en el sector de la traducción. Aunque gracias a las nuevas tecnologías cada vez se emplea menos, durante cientos de años ha sido imprescindible. Por ello, el equipo de traductores en Barcelona de Traducciones Agora ha preparado para ti este artículo sobre el origen e historia del papel.

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Quién inventó el papel

Se considera que el inventor del papel fue el funcionario impe­rial chino Cai Lun, en al el año 105. Aunque recientemente se han descubierto unos fragmentos en el norte de China de una especie de papel primitivo que datan del siglo III a. C.

Por lo tanto, la pregunta consiste en saber por qué los chinos descubren las técnicas de la fabricación del papel tan precozmente, mien­tras que los occidentales se contentan con recibirlas de los árabes en el siglo X, que a su vez sólo las recibieron de los chinos en el siglo VII.

Origen del papel: lienzos de cáñamo

La respuesta se debe a que en China existe una antigua tradición de apaleo y remojo en agua de los lienzos de cáñamo y de yute, que se extienden luego sobre esterillas.

Este procedi­miento, del que existen testimonios a partir de los siglos VI-V a. de C., condujo probablemente al descubrimiento de la pulpa de papel (seguramente de forma accidental).

En efecto, este papel se fabrica mediante la maceración de lienzos o de distin­tas plantas para separar las fibras, las cuales son recuperadas gracias a un tamiz que permi­te el escurrimiento del agua.

La rápida popularización del invento en China se debe en gran parte al descubrimiento de que era posible fabricarlo en grandes cantidades a partir de la corteza de la morera, una planta nativa de ese país.

Otra razón, que deriva de la anterior, es de orden económico: en China, el papel pro­porciona desde el siglo ll un sustituto a la vez barato y práctico de los demás soportes de la escritura (hueso, seda, madera o bambú).

Por su parte, Occidente prefiere el pergamino al papel, antes de que la revolución de la impren­ta, en el siglo XV, invirtiera esta tendencia.

Los especímenes de papel más antiguos fue­ron descubiertos en 1957 en Pachhiao, cerca de Sian (provincia de Shansi), en una tumba de la época Han.

Consisten en un pedazo de papel de 10×10 cm junto a varios fragmentos menores, y se fabricaron con lienzos de cáñamo que fueron puestos a secar sobre una esterilla.

Los demás fragmen­tos conocidos se remontan al siglo l, y son de una calidad asombrosamente similar a la del trozo de Pachhiao.

El nacimiento oficial del papel

Los textos chinos mencionan el papel ya en el siglo I a. C. Sin embargo, una crónica oficial de la época Han atribuye su invención al fun­cionario Cai Lun, en el 105 d. C.

Según el historiador chino Tsien Tsucn-Hsuin, «la exis­tencia del papel antes de Cai Lun no contradi­ce necesariamente la historia de su contribu­ción, tal como la relata la crónica oficial. Es posible que haya sido un innovador».

Cai Lun sería, en particular, el introductor de nuevas materias primas para la fabricación del papel. En todo caso, los descubrimientos arqueológi­cos confirman que una evolución ocurrió efectivamente en el siglo II, puesto que el vestigio más antiguo de papel que tenga un texto escri­to data del 109-110.

Primeras aplicaciones del papel

Entre los siglos III y X, China descubre una multitud de usos para el papel: para la escritu­ra y la caligrafía, naturalmente. Pero también para la decoración de interiores, prendas de vestir, usos ceremoniales y toda suerte de objetos de la vida cotidiana, como abani­cos, sombrillas, linternas, cometas, etc. Tampoco debemos olvidar los usos higiénicos.

La popularidad del papel crece aún más a par­tir del siglo XIII, cuando se desarrolla la circu­lación del papel moneda y del papel comer­cial.

Ambos son inventados en el siglo IX, y testimonios sobre la manera de «hacer gastar papel por dinero» llegan a Europa a partir del siglo XIII.

La difusión del papel en dirección a Occidente es tardía, y no debido a que el pro­cedimiento sea celosamente guardado por los chinos.

La lentitud de su difusión se debe al aislamiento y la lejanía de China más que a cualquier otro factor. De hecho, sus vecinos inmediatos, Corea, Japón e Indochina, adop­tan el papel muy rápidamente después de su invención

La ruta del papel

La «ruta del papel» hacia Occidente pasa pri­mero por Asia central (siglo IV). El islam des­cubre el papel en el siglo VII y lo importa de Samarcanda. Sin embargo, permanece como un artículo de lujo y los árabes no lo fabrican sino hasta el siglo VIII.

La difusión de la técnica de la fabricación del papel se hace luego desde Damasco en dirección a Bagdad (hacia el 794). El papel destrona al papiro en Egipto en el si­glo IX.

Se encuentra en Fez y Marruecos en el siglo X, y de ahí se propaga a Europa vía España, donde se funda la primera fábrica de papel en el siglo XII, y donde existen testimonios de molinos papeleros hacia mediados del mismo siglo.

Por su parte, Italia descubre el papel por el comercio con el Levante y la isla de Sicilia. Finalmente, el papel es introducido en Francia en el siglo XIII curiosamente desde Cataluña. Su fabricación comienza en el siglo XIV, lo mismo que en Alemania, los Países Bajos e Inglaterra.

Los soportes de la escritura antes del papel

Después te todo lo que te hemos contado, posiblemente te preguntarás qué se empleaba antes de la invención del papel. Pues bien, existían ciertos “sustitutos”:

Madera, bambú y corteza

En la época clásica, se utilizan tablillas de madera en Egipto, Mesopotamia, China, India y la cuenca del Mediterráneo. La palabra codex está ligada a este uso: ori­ginalmente, designa un conjunto de tabli­llas de madera.

En la China antigua, se utiliza el bambú en forma de bandas ins­critas unidas por hilos de seda. La corteza tiene el mismo uso en la India, Indonesia y América precolombina.

Papiro y hojas de palmera

El uso de la hoja de papiro se remonta al III milenio egipcio. Se apalean manojos de hojas que se dejan secar al sol antes de ser uti­lizadas.

Por su parte, las hojas de palme­ra son empleadas en el Subcontinente indio y en el sudeste de Asia. Se las somete a una preparación especial (se hierven y se dejan secar varias veces) antes de que sirvan de soporte para la escritura.

Hueso y marfil

El hueso es utilizado en Asia, en África y en la América preco­lombina. El marfil se usa en Egipto y en el sudeste de Asia.

Cuero y pergamino

El cuero es espe­cialmente utilizado en el Próximo Oriente antiguo. El pergamino, preparado a partir de piel de oveja, chivo, becerro, cabrito y otros animales, parece ser un invento helenístico que data del siglo II a. de C.

A partir del siglo IV d. C., se transforma en el material esencial para la fabricación de libros

Cobre y metales preciosos

Las pri­meras placas de cobre grabadas se remontan al III milenio a. C. (cuenca del Indo). La escritura sobre placas de oro y plata es más o menos contemporánea.

Tela y seda

La inscripción en franjas de tela se practica en el Egipto faraónico, en el mundo islámico, en la India y en el sudeste de Asia, así como en Roma, donde los libri lintei, libros de tela, se fabrican en el siglo I.

La seda se comienza a utilizar como soporte en China, en los siglos V y IV a C. Su costo prohibitivo genera la recuperación de los jirones de seda, que se reducen a una pasta que se esparce sobre planchas de madera para producir el «papel de seda».

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